martes, 20 de abril de 2010

Verdaderamente ha resucitado el Señor

El Señor resucitado ha pasado, pasa y permanece en nuestra comunidad parroquial -abierta a Él, de nuevo y cada vez dispuesta a recibirlo-. Permanece Él en la vida fraterna, en los lazos que la entretejen, en la vida de las familias y en cada uno de nosotros, "resucitando" con su Espíritu vivificador que es fuerza y que es luz, las “muertes” nuestras en su muerte y vuelta a la Vida, iluminando nuestras "tinieblas" con su más claro resplandor, haciendo más libre nuestra libertad de todo aquello que se volvió, por nuestras lejanías, esclavizante y entristecedor, como así mismo despertando procesos de conversión comunitarios algunos y personales otros, entusiasmándonos a perseverar en la oración, en la escucha orante de su Palabra y en la vida sacramental. Felices regresos a la Casa, un gozoso -en el gozo del Espíritu- ir pasando desde el repliegue en sí mismo de cada uno al Amor del Padre que nos descentra y nos hermana para la acogida mutua, reconciliada y sincera, y para el servicio generoso, desinteresado y perseverante en la alegría que se hace vida y anuncio de su Evangelio.

El fervor del recogimiento en las veces que era oportuno y necesario, como la expresión gozosa y festiva de los frutos de conversión y del agradecimiento al Amor del Señor por don tan grande, decían de las mociones del alma de muchos y del sereno y alegre devenir de la convivencia de la comunidad vividos sobretodo en las celebraciones, preparadas con delicadeza y diligencia, del Triduo Santo. La Liturgia vigorosa en el Misterio nos acogió en su fiesta ofreciéndonos el Encuentro que nos da la Vida.

Las comunicaciones y los encuentros que viví también en otras comunidades, en este tiempo hondamente festivo y esperanzador y especialmente en la octava que prolonga el gran Domingo, me vuelven agradecido, humilde y dan al corazón el entusiasmo de la alabanza y así en su fragilidad se hace del aliento que infunde el Espíritu para vivir en la comunión fraterna los servicios que concretan en el Silencio y con gestos cotidianos -“lavando los pies”- los misterios celebrados.

Cada mañana el sol con su luz y su calidez nos despierta a los trajines diarios; que también “el Sol que nace de lo alto”, en el alba de cada día nos despierte con su Amor el corazón, las manos y los pies que trajinan al encuentro del Señor en los más pequeños, humildes y necesitados de sus hermanos.

martes, 30 de marzo de 2010

Descendió a los infiernos

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, en la oración y el ayuno, meditando su pasión y su muerte, así como su descenso al lugar de los muertos en la espera de su resurrección. [Misal Romano]

Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere da mucho fruto. [Jn 12, 24]
632. Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús "resucitó de entre los muertos" (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15, 20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos (cf. Hb 13, 20). Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos (cf. 1 P 3,18-19).
633. La Escritura llama infiernos, sheol, o hades (cf. Flp 2, 10; Hch 2, 24; Ap 1, 18; Ef 4, 9) a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios (cf. Sal 6, 6; 88, 11-13). Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos (cf. Sal 89, 49;1 S 28, 19; Ez 32, 17-32), lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno de Abraham" (cf. Lc 16, 22-26). "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos" (Catecismo Romano, 1, 6, 3). Jesús no bajó a los infiernos para liberar a los condenados (cf. Concilio de Roma, año 745: DS, 587) ni para destruir el infierno de la condenación (cf. Benedicto XII, Libelo Cum dudum: DS, 1011; Clemente VI, c. Super quibusdam: ibíd., 1077) sino para liberar a los justos que le habían precedido (cf. Concilio de Toledo IV, año 625: DS, 485; cf. también Mt 27, 52-53).
634. "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva ..." (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención.
635. Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte (cf. Mt 12, 40; Rm 10, 7; Ef 4, 9) para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan" (Jn 5, 25). Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15) aniquiló "mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud "(Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la muerte y del Infierno" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10). [Catecismo de la Iglesia Católica]

Les comparto estos textos sobre este Misterio dentro del gran Misterio Pascual, fuente de Vida verdadera y eterna. El lugar de los muertos ha hospedado al Señor de la Vida para alegría de los que allí estaban y eran justos. A este lugar, en los tiempos del Amor del Señor, iremos y pasaremos. Llenemos de Amor nuestra vida, vivamos su Vida, sumergiéndonos en las muertes diarias, ofrendadas en el más sincero amor fraterno, en la humildad que es nuestra verdad y en el más encendido y abarcante amor a Dios.
Aquí abajo, finalmente, les dejo una antigua Homilía que es parte del Oficio de Lectura del Sábado Santo.
De una antigua Homilía sobre el santo y grandioso Sábado
(PG 43, 439. 451. 462-463)
EL DESCENSO DEL SEÑOR A LA REGIÓN DE LOS MUERTOS

¿Qué es lo que pasa? Un gran silencio se cierne hoy sobre la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey está durmiendo; la tierra está temerosa y no se atreve a moverse, porque el Dios hecho hombre se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde hace siglos. El Dios hecho hombre ha muerto y ha puesto en movimiento a la región de los muertos.
En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a la oveja perdida. Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las sombras de la muerte; Dios y su Hijo van a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él.
El Señor hace su entrada donde están ellos, llevando en sus manos el arma victoriosa de la cruz. Al verlo Adán, nuestro primer padre, golpeándose el pecho de estupor, exclama, dirigiéndose a todos: «Mi Señor está con todos ustedes.» Y responde Cristo a Adán: «Y con tu espíritu.» Y, tomándolo de la mano, lo levanta, diciéndole: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo.
Yo soy tu Dios, que por ti me hice hijo tuyo, por ti y por todos estos que habían de nacer de ti; digo, ahora, y ordeno a todos los que estaban en cadena: “Salid”, y a los que estaban en tinieblas: "Sed iluminados”, y a los que estaban adormilados: “Levantaos.”
Yo te lo mando: Despierta, tú que duermes, porque yo no te he creado para que estuvieras preso en la región de los muertos. Levántate de entre los muertos; yo soy la vida de los que han muerto. Levántate, obra de mis manos; levántate, mi efigie, tu que has sido creado a imagen mía. Levántate, salgamos de aquí; porque tú en mí, y yo en ti, somos una sola cosa.
Por ti, yo, tu Dios, me he hecho hijo tuyo; por ti, siendo Señor, asumí tu misma apariencia de esclavo; por ti, yo, que estoy por encima de los cielos, vine a la tierra, y aun bajo tierra; por ti, hombre, vine a ser como hombre sin fuerzas, abandonado entre los muertos; por ti, que fuiste expulsado del huerto paradisíaco, fui entregado a los judíos en un huerto, y sepultado en un huerto.
Mira los salivazos de mi rostro, que recibí, por ti, para restituirte el primitivo aliento de vida que inspiré en tu rostro. Mira las bofetadas de mis mejillas, que soporté para reformar a imagen mía tu aspecto deteriorado. Mira los azotes de mi espalda, que recibí para quitarte de la espalda el peso de tus pecados. Mira mis manos fuertemente sujetas con clavos en el árbol de la cruz, por ti, que en otro tiempo extendiste funestamente una de tus manos hacia el árbol prohibido.
Me dormí en la cruz, y la lanza penetró en mi costado, por ti, de cuyo costado salió Eva, mientras dormías allá en el paraíso. Mi costado ha curado el dolor del tuyo. Mi sueño te sacará del sueño de la muerte. Mi lanza ha reprimido la espada de fuego que se alzaba contra ti.
Levántate, vayámonos de aquí. El enemigo te hizo salir del paraíso; yo, en cambio, te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celestial. Te prohibí comer del simbólico árbol de la vida; mas he aquí que yo, que soy la vida, estoy unido a ti. Puse a los ángeles a tu servicio, para que te guardaran; ahora hago que te adoren en calidad de Dios.
Tienes preparado un trono de querubines, están dispuestos los mensajeros, construido el tálamo, preparado el banquete, adornados los eternos tabernáculos y mansiones, a tu disposición el tesoro de todos los bienes, y preparado desde toda la eternidad el reino de los cielos.»

lunes, 18 de enero de 2010

Franciscanos en Haiti

Aula de un Colegio de los franciscanos en Haití, antes del sismo.

Hace unos dieciocho años que misionan en ese empobrecidísimo país. Tienen colegios y dispensarios, educación y salud. Junto a la asitencia espiritual despliegan una amplia acción social. Ninguno de los 16 hermanos que se encuentran allí, gracias a Dios, fue afectado en su integridad física por la catástrofe. Están actualmente dedicados a la asistencia de heridos y a colaborar con la distribución de agua y alimentos en medio de enormes dificultades. Un mail del día del sismo de fray Omar Durán desde Haití a los frailes de Centroamérica nos permite compartir lo que vivieron y así sentirnos más cercanos para acompañarlos con la oración. Ya hicimos llegar desde Argentina nuestra ayuda monetaria.

Estimados hermanos y hermanas
Gracias por sus oraciones para con nosotros.
Este es el primer correo que logro enviar desde la fraternidad de San Alejandro.
Es día martes [12] a las 4:45 de la tarde hemos sufrido un tremendo terremoto en puerto Príncipe. Gracias a Dios todos los hermanos de la fraternidad nos encontramos a salvo y sin ninguna herida, nos hemos salvado por milagro...Dios sabe por qué...jaaaaaaaaaaaa
Pasamos la noche con la tensión de saber cómo se encontraban los otros hermanos pues por carecer de vehículo no nos podíamos desplazar y las comunicaciones por teléfono hasta este momento no se pueden realizar...Al Día siguiente tuvimos la visita del presidente de la fundación Fray Dempsey junto con fray Walter, que nos informaba que los otros hermanos se encontraban bien, gracias a Dios. Con daños en la iglesia y casa de Cruz de misión. En el caso de la casa de San Francisco en Lilavois gracias a Dios la estructura pudo soportar semejante terremoto.
En lo que respecta a nuestra fraternidad, los hermanos, bien. El hermano Víctor (Chileno) andaba en sus clases de francés en el instituto francés, el susto durante un tiempo era saber como estaba, pues el resto nos encontrábamos en la casa.
Fray Columbano estaba en la oficina de la capilla, y su servidor me encontraba trabajando con los postulantes en el segundo nivel.
Al lograr salir de la casa comenzamos a constatar la gravedad del la situación, con fray Columbano comenzamos a dar una ronda en la zona y a sorprendernos de la magnitud del desastre: casa derrumbadas por todos lados y muertos igual, y un pánico colectivo. Pocos minutos después de regresar de nuevo a la casa nos dio la enorme alegría que ya nuestro hermano Víctor se encontraba enfrente de la casa con un overol de obrero y recordando su curso de primeros auxilios comenzó inmediatamente a atender toda clase de heridos, nos organizamos inmediatamente toda la fraternidad (los tres profesos solemnes juntos con los cinco postulantes) y en pocos minutos enfrente de nuestra casa se convirtió toda la calle en un hospital rodante con toda clase de heridos, utilizamos todo lo que teníamos. A despedazar sábanas para hacer toda clase de torniquetes, esparadrapos y hasta tape para juntar heridas, en niños, jóvenes y ancianos, y constatando la triste realidad de los que llegaban heridos y dándoles los primeros auxilios morían, desde niños hasta adultos.....fue una jornada sin descanso hasta el amanecer..... Desde el primer momento ya no pudimos dormir dentro de la casa...ya que la estructura ha sido seriamente dañada....por lo que hasta este momento ya no dormimos en la calle, sino en el patio trasero de la casa.... además de la casa los muros del patio de división con los terrenos circundantes se vinieron abajo...gracias a Dios que cayeron sin dallar a nadie...
La capilla tiene una pequeñas fisuras...pero no hemos hecho ni misa no rosarios en la capilla sino en la calle enfrente a nuestra casa, debido a que al lado existía un hotel y este colapso...hasta este momento todavía se encuentran algunos cadáveres que la gente no ha podido sacar...pues hasta el momento no han podido entrar aquí a esta zona los equipos extranjeros y la misma gente ha tenido que armarse de coraje para intentar sacar sus muertos.... prescindiendo del respeto y honras muy fuertes que se les hacen a los muertos para, tener que enterrarlos en fosas comunes en este momento debido al desastre y porque el mal olor a este momento es ya fuerte en la zona...en la medida de lo posible estamos tomando nuestras medidas contra la pestilencia que inunda en la zona.... El agua ha comenzado a llegar...ahora...gracias a Dios...Pero hay grandes necesidades a nivel de alimentos, agua, equipo médico y personal...pues las fuerzas existentes no son suficientes... Ni con todo lo que fue nuestra historia en El Salvador de guerras y Terremoto en El Salvador....no se comparan con el desastre que es en la zona...
Hemos caminado un poco en los alrededor y los cadáver hasta el día de ahora hay en las calles y en los logares donde todavía no se ha podido descombrar...
Pero con toda esta incertidumbre y desesperanzas, nos alegra y nos anima el coraje de este pueblo...en frente a nuestra casa y la plaza está lleno de gente que perdió sus casas y a las cuales estamos tratando de acompañar en lo que podemos, nos llena de alegría ver de como canta colectivamente, de cómo sin saber cómo hacerlos se están organizando para sacar los muertos...de cómo aunque el mal es fuerte ...el deseo de la vida y el canto de la vida en medio del luto, del llanto y del dolor se mantiene y ahora todavía más fuerte y es de donde Haití nos da todavía ahora más una razón para quedarnos con ellos, para estar con ellos, para vivir con ellos.
Gracias por que se que están orando por nosotros y en otro momento que tengamos disponibilidad de energía e internet les envíos más información...
De momento gracias por todo...
Y todo lo que puedan canalizar de ayuda...todo resulta muy útil en este momento...pues el desastre es grande...de momento se habla que los muertos serían superior a los Cien Mil muertos...bastaron de 15 a 20 segundos para eso....para descubrir al mundo lo que Haití ya vivía pero que ahora lo hace ver de una manera violenta....gracias a la acción de la naturaleza....
Que dios ilumine a los gobernantes en Haití y a los que tienen el poder para que con este evento, el ser humano digno y sufrido de Haití merezca ocupar su lugar en el mundo con gente viviendo con dignidad: agua. Salud, energía, educación, alimentación...sus derechos como seres humanos.
Sus oraciones por la hermana de Fray Nelson (hermano Haitiano en primer año de filosofía que su hermana murió, víctima del terremoto). Ha muerto el obispo. Mons. Surge Miot, [Joseph Serge-Miot] otros sacerdotes más, varios ministros de gobierno...extranjeros y una gran cantidad del pueblo...
Y que San Francisco le bendiga a los que nos permiten que el franciscanismo pueda continuar en Haití.
Que Dios les bendiga y Hasta Pronto.

fray Antonio Mancuello

El segundo de derecha a izquierda, con barba y bigote y guantes de trabajo en la mano derecha es fray Antonio; están en el patio de la casa de la fraternidad dañada e inhabitable. Compartí la convivencia con él hace unos años en el Convento de San Antonio de Padua, al oeste en el gran Buenos Aires; lo recuerdo como un hermano muy sencillo y fraterno.

Los medios de comunicación argentinos lo dieron equivocadamente como desaparecido trás el sismo, quizá inquietados por la angustia de sus familiares que viven aqui en Argentina, en el Chaco más precisamente.

Un franciscano chileno, misionero también allí, en un mail a un fraile amigo da cuenta de fr Antonio ante esta inquietud. Se los comparto ya que es interesante leerlo por lo que fr Victor vivió estando allí.

Mi querido hermano: Fr. Antonio está bien, pero en este lugar en el que vivo todo está muy mal. Yo también estoy bien. El día del terremoto fue como una bomba, la gente de Haití no está acostumbrada a esto. Hemos ayudado en lo que hemos podido, dando los primeros auxilios a mucha gente, curándolas, al principio sintiendo asco y después casi instintivamente. Vi cosas horrendas, vi a gente morir mientras le dábamos los primeros auxilios. Fue espantoso. Ahora hay muertos en las calles, niños, jóvenes y señoras. Se han caído universidades y colegios con los niños y jóvenes dentro, todos murieron, fue como un sándwich, no tuvieron tiempo para escapar, fue espantoso. Yo estaba en un instituto de francés en clases y me salvé gracias a Dios. Pero todo fue y es feo, muy feo.
Bueno querido hermano, te recuerdo siempre. ¡Ciao!
En estos momentos se necesita para la gente de este lugar analgésicos y otras cosas.
Fr. Victor, ofm

domingo, 17 de enero de 2010

WE HAVE TO KEEP HOPING


En la imagen otro lugar en Port-au-Prince con fieles congregados para celebrar la Misa del Domingo. En el artículo que sigue se hace mención a la Misa celebrada por el Obispo Marie Eric Toussant en la que los exhortó a vivir este tiempo en la ESPERANZA.

PORT-AU-PRINCE, Haiti — With their churches flattened, their priests killed and their Bibles lost amid the rubble of their homes, desperate Haitians prayed in the streets on Sunday, raising their arms in the air and asking God to ease their grief.
Outside the city’s main cathedral, built in 1750 but now a giant pile of twisted metal, shattered stained glass and cracked concrete, parishioners held a makeshift service at the curb outside, not far from where scores of homeless people were camping out in a public park. The bishop’s sermon of hope was a hard sell, though, as many listening had lost their relatives, their homes and their possessions.
“We have to keep hoping,” said Bishop Marie Eric Toussant, although he acknowledged that he had no resources to help his many suffering parishioners and did not know whether the historic cathedral would ever be rebuilt. He said the quake had toppled the residences where priests stayed, crushing many of them.
Baptized at the cathedral, Jean Viejina, 68, said she had visited the church every Sunday morning for as long as she can remember, using it to help her endure what she described as a challenging life raising six children. Now, even this place of refuge, like so much in Port-au-Prince, was gone. January 17, 2010


En este link podés ver un video con imágenes de otra de las Misas celebradas en Port-au-Prince este domingo 17.

http://ecodiario.eleconomista.es/noticias/noticias/1839935/01/10/Primera-misa-en-Haiti-despues-del-seismo.html

Fr. Kenel Alphonse

Fr. Kenel, a pedido del fotógrafo, en medio de las ruinas de su iglesia después de celebrar la Misa de este domingo 17 de enero en Port-au -Prince, Haiti.

Así como a Jerusalén fueron dichas las palabras de Isaías de la Liturgia de hoy, sean dichas esta vez para Port-au-Prince y toda Haiti.

Ya no te llamarán la Abandonada,

ni a tu tierra la Devastada,

a ti te llamarán mi Preferida

y a tu tierra la Desposada.

Isaías 62,4

Crime Rises as Aid Awaits Distribution

Haitians fought over items taken from a damaged business.

sábado, 16 de enero de 2010

HAITI

El Señor Dios tiene su oído atento a este clamor como lo tuvo cuando atendió el de su Hijo, colgado en el árbol de la cruz. Nos unimos a este pueblo para clamar y a la vez para escucharlo estremeciéndonos el alma. Desde aqui estamos enviando ayuda por Caritas. Pego la gacetilla que Caritas pone en www.caritas.org.ar .

SOLIDARIDAD CON HAITÍ
La ayuda que más ayuda es aquella que se organiza

El golpe sufrido por el pueblo de Haití, uno de los más pobres entre los pobres, en estas horas ha sido terrible. Por eso, queremos expresar nuestra solidaridad y nuestro profundo dolor a quienes sufren las consecuencias de la tragedia ocurrida, especialmente a aquellos que han perdido a sus seres queridos.

En las primeras comunicaciones recibidas desde Cáritas Haití, su responsable en la emergencia Jonides Villarson, nos informó que a pesar de las evidentes dificultades, ya están trabajando con el equipo de emergencias y comenzaron a coordinar las iniciativas de ayuda.

Desde Cáritas Argentina, se dispuso una cuenta bancaria destinada especialmente para este fin, asumiendo que la donación en dinero facilita el acceso y administración de los fondos desde el mismo lugar donde se realiza la asistencia:

Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51 - Sucursal Plaza de Mayo 0085
CBU 01105995-20000035869519
A nombre de: Cáritas Argentina Emergencia
CUIT 30-51731290-4

Pedimos a María de Guadalupe, patrona de nuestro continente, que contenga con su amor maternal a las familias y a todos los hombres y las mujeres afectados por esta tragedia.

Gracias por divulgar esta información.

martes, 29 de diciembre de 2009

EL SEÑOR NOS DE SU PAZ

Permanezcamos en el Amor, que duerme sereno en brazos de su Madre. Confiemos todo y totalmente, como este Niño, quedémonos sin cuidados vanos y descansemos diligentes en el Padre de las misericordias, providente y que hace salir el sol sobre malos y buenos, para que todos nos convirtamos a su Bondad, y que hace caer la lluvia sobre justos e injustos, para que todos nos convirtamos a su Justicia y Misericordia.

Cuidemos la hermosa Creación, la gran Casa común obra de sus manos confiada a nuestra sabiduría y prudencia, hagámoslo como un gesto a favor de la Paz, en la Jornada de la Iglesia del 1 de enero. Alegrémonos de compartir los bienes recibidos del Señor como la forma genuina de restituírselos. Administrémolos tomando con austeridad lo que necesitamos para responderle en el Amor al Señor Dios en la misión, a la que por Él somos enviados cada mañana, y así movernos y estar en Él. Vivamos como hermanos con los más sinceros sentimientos de cuidado mutuo y aprecio y reconocimiento gozoso de la alta dignidad de la que estamos revestidos al ser imagen y semejanza del Dios Altísimo y del amor tan grande que recibimos en el Hijo, que nos hizo hijos de adopción del único Padre, y su total donación a nosotros en la Cruz, a cuyo pie fuimos hechos hijos de María. Y amando así a todos privilegiemos la atención de las necesidades de los más pobres. Vivamos el Don en nuestro ambiente doméstico rogando y procurando hacer lo que está al alcance para que se extienda la convivencia más fraterna a los otros órdenes más amplios y abarcativos.

Permanezcamos en Él que es la Paz.

lunes, 21 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD

Espíritu de Dios, ven a prepararnos para esta fiesta!

Como los pastores, con la sencillez de la Sabiduría, vayamos hasta el pesebre con el asombro y el gozo del anuncio muy dentro nuestro, para encontrarnos con la humildad de Dios, cuidada por la niña de Nazaret, María, y el varón justo de la casa de David, José. Humildísimos y derramando la alegría más grande que pueda vivirse, con el Amor entre ellos, cantémosle los villancicos de siempre, estemos presentes allí en el Belén de hoy, ahí donde estamos, con los que estamos. Ven Niño pequeñito, vengan María y José a nosotros!

Más dulce que la miel, más alimento que el pan casero amasado con las manos del cuidado y el amor familiar, luz nueva más que mediodía de siete soles, vino añejado que embriaga hasta convertirte, en tu medida, en el Amor generoso y diligente, fraterno, hasta el cansancio de la tarde.
Ven Niñito de Belén a nosotros, llévanos a ustedes!