sábado, 31 de enero de 2009

Nos deja fra Angelo

Contento, con su "uniforme" de trabajo, posa P. Angelo con dos de los muchos amigos que tiene en el Hospital Churruca, donde es Capellán desde hace veinte años. Acababamos de recorrer -hace ya un par de semanas- los ocho pisos que tiene este enorme edificio. Al pasar por el quinto pude ver la Capillita hecha hace unos años por gestión de P. Angelo y la Superiora de las Hermanas que trabajan allí; espacio bien preparado para la oración que es tan necesaria en un lugar como ese para el sosiego y el fortalecimiento de la angustia y el cansancio de los familiares que acompañan a sus enfermos. Permanecimos un momento rezando.

Esta entrada es un modo de despedirlo de nuestra comunidad. Vivirá este año en un departamentito en el mismo Hospital. Con la alegría habitual compartimos momentos fraternos mientras lo acompañaba, al regreso de mis breves vacaciones, en el último tramo de su corto traslado.

Nos estamos viendo fra Angelo.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Exploradores de la Virgen de Shönstatt

Parte del grupo nos saluda desde la imagen. Qué alegría!!! Prontos, como siempre, respondieron a mi invitación a estar juntos para esta foto. Como las abejitas van y vienen cada sábado a la tarde, y se puede ver y "probar" que como la miel sus afanes tienen al final un dulzor, este es el sabor del crecimiento de cada uno de ellos y del grupo y sus proyecciones positivas en las familias. Algunas veces los encontré en oración silenciosa en la Iglesia, en una vigilia, poco antes de dar un paso formal dentro de su organización. También en la escucha de cada chico y en el diálogo con los papás, por parte de los dirigentes, se encuentra el consejo, el aliento, la corrección... la reflexión. Son fuertes así mismo en las cosas que preparan para vender; son creativos y constantes. Saben cómo conseguir los recursos. Estuvo bueno el festival, variado y entretenido y bien organizado. Armando y desarmando carpas y estructuras con palos son fantásticos. Y cuantas cosas que no sabré captar pero que en sus rostros entusiasmados y sus pasos ágiles van expresándose, sobre todo la amistad que va surgiendo, probada y generosa. Iris y Juan Carlos y su familia, como Cristina con sus chicos y Alejandra con sus hijas, Myriam que se va sumando, Marcela con la catequesis, Eliana y los muchachos y la presencia de algunos papás son pilares en esta construcción dinámica de uno de los grupos de la Parroquia. Les deseo un hermoso y provechoso campamento para el verano y los acompañaré con la oración. Finalmente cómo no decir que son un verdadero ejemplo superando adversidades y sacando cosas adelante dando todo lo que pueden. En Iris felicito a todos.

Los papás de los exploradores

En la tardecita de uno de los últimos sábados de este año los papás esperan a Iris, Cristina y Myriam -las dirigentes- para una reunión en la que la conversación irá y vendrá en torno al campamento del grupo del verano en Córdoba. En el mismo patio están sus chicos en febril actividad, cada uno en su grupo.

El entusiasmo y la alegría, el esfuerzo y el espíritu de superación de este grupo de exploradores -dirigentes, jóvenes y chicos- se vieron claramente en las múltiples actividades durante el año, tanto en la misma Parroquia como cuando salían invitados a participar en algún acontecimiento y sobre todo en los mismos campamentos que son su mayor alegría.

La devoción a nuestra Madre la Virgen de Schönstatt estuvo todo el año encendiendo el corazón de cada uno de ellos en el momento de oración al inicio de tareas cada tarde de sábado.

Recuerdo ahora una noche que regresaban los exploradores de uno de sus campamentos la generosidad de los papás ayudando a bajar las cosas, que son muchas, integrados a la alegría de los frutos del campamento y muy cercanos con este gesto a los dirigentes y a sus propios chicos.

Una felicitación grande y muy cálida a estos hermanos nuestros que nos muestran una de las formas en que aman a sus hijos acercándolos a otras familias con sus mismos ideales y fortaleciéndose al compartir todo lo bueno que la actividad y los principios del grupo de exploradores tiene.

viernes, 15 de agosto de 2008

fra Angelo

Retornando al blog abrimos esta ventanita a fr Angelo. Un buen hermano, un sacerdote que ama su ministerio y su vocación franciscana. Es uno de los frailes que vino de la Provincia Franciscana de Asís a la Fundación de San Antonio aquí cerca en Ciudadela pegadito a la Capital Federal, al oeste. Está con nosotros y su pastoral más fuerte es en el Hospital Churruca desde hace ya casi veinte años, va y viene también por la Capital y a veces en el primer cordón del conurbano con los sacramentos a los enfermos cuando se lo solicitan, colabora además con el servicio sacerdotal nocturno cuando le toca hacerlo. Estamos actualmente cuatro frailes aqui en Lanús; fray Daniel y los aspirantes partieron para nuestro convento de Bahía Blanca hace ya un cierto tiempo. Para fray Claudio, fray Oscar y para mí, argentinos y más jóvenes fra Angelo es experiencia y tradición de la Orden. Su primera misión fue en Nicaragua permaneció en aquellas tierras por tres años "hace tiempo y allá lejos", entre nosotros lleva más de cuarenta años pero conserva su acento italiano y un poco más de esa bella lengua sobre todo en el uso de los verbos pero más que nada en el entrañable amor a su Italia "piccola ma grande". Tiene en su corazón los lugares franciscanos de los orígenes, Asís y otras ciudades donde sirvió con alegría en los tiempos que permaneció antes y entre sus años de misionero "ad gentes" aquí en América. Es muy edificante su devoción eucarística, a renovado la Capilla del Santísimo de nuestra iglesia dejándola hermosa y acogedora para la oración. Es constante en la oración, sobre todo con la Liturgia de las Horas. En la imagen de arriba está en su "viverito" -no advirtió que le tomaba la foto- está regando un limonero Paraguayo -"son chiquitos pero jugosos" me comenta- que le regaló una familia de la Avda Garay en la Capital, ellos son feligreses de la Parroqiua -cercana al Churruca- donde él celebra la Eucaristía el domingo a la tarde. En ese balcón da las primeras caricias y cuidados a sus plantitas que luego va ubicando en la Iglesia y en la casa. Le gusta mucho la música, suele pasar ratitos lindos en el armonio y es común verlo pasar cantando. Es un hombre bueno.

lunes, 18 de febrero de 2008

Bienvenidos!


Como fraternidad vivimos hoy la llegada de Javier y Emanuel, aspirantes que compartirán con nosotros esta "edad" de su discernimiento acompañados en lo más específico del proceso por fr Daniel más toda la fraternidad en el compartir diario. Estamos todos y es, ahora sí, el inicio de la vida interna de la fraternidad en todas sus dimensiones. Fray Angelo -hermano sacerdote ya mayor pero activo- comparte el mediodía, tiene su pastoral en Capital, y se lo extraña las pocas veces que cuando por sus obligaciones no puede llegar y estar en la mesa.
Desde acompañarlos de Capital hasta nuestra casa, [uno viene de las cálidas tierras sanjuaninas -entre viñedos y frutales anduvieron estos últimos jóvenes años suyos-, el otro, joven también, de la urbe porteña en uno de los barrios más densamente poblados y céntricos], pasando por el compartir fraterno y la mesa, con Angelo, hasta culminar, al atardecer y después de un merecido descanso, con la celebración de la Eucaristía, todo anduvo en calidez y gozo, en cercanía y fresca esperanza, en sencillez y verdad.
A la cena se sumó Alejandro -de acá cerca también en Capital-, más adelantado en el caminito, pronto a "sumergirse" en su postulantado en el norte salteño; no quiso perderse esta jornada ni dejar de saludar hoy a Emanuel y Javier.

Distendidos y mateando, nos metimos en la imagen que te compartimos.

domingo, 17 de febrero de 2008

Magdalena María

Un Bautismo celebrado en la comunidad es siempre una alegría y de las grandes. Esta vez en el seno de una familia que vive lejos, en este tiempo gozoso de algunas semanas meciéndose en la "cuna" nativa, el Espíritu de Dios y el agua bautismal hicieron renacer a la hija de Pancho y Pía a la Vida nueva de la fe. En la dinámica del Misterio de la Pascua, la inmersión de MM en las aguas bautismales nos ponía en sintonía con la Liturgia del Domingo pasado de las tentaciones de Jesús en el desierto como un anticipo del Misterio de la Cruz; sumergida en la muerte de Cristo el pecado de Adán muere en ella, en ella que es ahora habitación del Espíritu. La Resurrección anticipada en la Liturgia de este Domingo de la Transfiguración en el monte, es participada por MM en su emerger de las aguas bautismales.

El Evangelio de Juan -leido con airecitos sanjuaninos- nos hace referencia al nombre de MM. Poco antes la risa de Pancho lo decía todo cuando comentábamos cómo fue elegido ese nombre y el recuerdo de tía Magdalena en la vida de los entonces chicos de la familia. Los jóvenes padrinos -una de ellos Lucía evoca, sin saberlo, a la otra Lucía-, con el cariño confesado en sus rostros y con toda la buena intención de involucrarse en el crecimiento de la vida de fe de su ahijadita, se acercaron al Cirio Pascual para tomar la luz del Resucitado. Cada tanto también las voces vigorosas, "plateadas" y muy afinadas de la mamá de MM y de tía Belén doblaban la alabanza, la oración, según el acertado adagio: "El que canta ora dos veces" (S. Agustín, sal. 72,1) expresando a la vez el gozo del Espíritu del Resucitado.

Caminar los claustros del Convento de los Franciscanos Recoletos -vestía el hábito esa mañana- me hizo presente, como un viento anclado, a aquellos hermanos que fueron despojados, echados, de su casa y los agitados avatares de la historia. En un momentito de oración en el recogido ambiente de la Capilla del santísimo cuyas ventanitas dan al ras del piso del Cementerio, sentía vibrar fuerte el Misterio de Dios presente en la Eucaristía y la Iglesia en la cercanía de otros que estaban también ahi, en oración.

En el sepulcro de abuela Haydee, con sus restos mortales, se abrió en el alma un caminito apretado de afecto y emoción que me llevó a "abrazarla" y en el abrazo comulgar con tantos y tantos, en primer lugar con Mamá, en una cercanía única. El Campo Santo se abre al cielo y al corazón -en su hondón más humano-, su silencio dice de raíces y de cielos nuevos y últimos... de alegría humedecida en el torrente sereno y cristalino que viene manando desde bien adentro.

Los saludos, los obsequios -bombones caseros de Mercedita-, las risas, los abrazos, las miradas brillantes, la sonrisa amplia de Mecha restablecida en su salud ... la paz de MM, es despedida en medio de un murmullo de lenguas extranjeras que miran y admiran ese rincón de Buenos Aires.

domingo, 13 de enero de 2008

Encuentro

Desde el valle de Tulum, en estas tierras sanjuaninas, les mando un saludo cordial. Mirando material, en el calorcito veraniego que madura y endulza las uvas, encuentro una poesía en el centro de un tríptico, en el anverso de una imagen de Cristo. Me trae recuerdos de tiempos muy fecundos -hace ya unos 20 años-, y más precisamente en las aulas de teología del Colegio Máximo de los jesuitas en San Miguel, Bs As. Su autor es uno de aquellos compañeros. No lo he vuelto a ver pero este escrito suyo, más o menos reciente, me lo hizo presente. Convivimos con ellos, por las mañanas de lunes a viernes, algunos años de estudio compartiendo en la alegría del crecimiento momentos formativos y fraternos. Un agradecimiento al Señor, una vez más, por su bondad, la de ayer, la de hoy... la de siempre.
Jesús.. ¿qué dices cuando callas?
Cuando callo lo que digo "es que te quiero",
que mi amor te ama en silencio,
como en silencio muere el grano
para darse por entero.
Cuando callo lo que digo es "dame tiempo",
el tiempo necesario para poner
sobre tu rostro un beso nuevo.
Cuando callo lo que digo es " te espero",
que siempre te he esperado,
aunque tú, no siempre aquí hayas vuelto.
Cuando callo lo que digo
es "que me cuentes lo que vives y sin miedo";
pues cuando tímido me dices:
"¿Señor, no sé en verdad cómo comienzo?",
yo ya he empezado a leer en tu secreto.
Cuando callo lo que digo es "te respeto",
pues siendo el que todo lo hizo y aún más puedo,
para hacerlo ahora en ti, necesito tu "sí, quiero".
Cuando callo lo que digo es "de ti estoy sediento",
de regalarte esa verdad que dé tu alumbramiento.
¡Quiero llenarte de Vida!, y sabes que no miento.
Cuando callo lo que digo es "¡escuchemos!",
el soplo del Espíritu ya va a levantar vuelo
y en él se eleva tu gemido: "¡Papá, sin ti, no puedo!"
Jesús, afiname el oído
para escuchar lo que tu amor por mí está haciendo,
de modo que no tenga que pedirte que me hables
¡cuando tanto me dice... tu silencio!.
Javier Albisu sj

sábado, 22 de diciembre de 2007

Francisco de Asís y la Navidad en Greccio

En la Navidad de 1223, tres años antes de su muerte, el Hermano Francisco que "tenía tan presente en su memoria la humildad de la encarnación y la caridad de la pasión" del Señor, pasando por Greccio le viene el "deseo de celebrar la memoria del niño que nació en Belén" queriendo "contemplar de alguna manera con sus ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno". Para realizar esto, unos quince días antes de aquella Navidad Francisco habló a Juan, un hombre de aquel lugar, a quien él apreciaba de veras y le pidió que preparara lo necesario para concretar su deseo. El buen hombre accedió gustoso y con prontitud preparó, en el lugar señalado, todo lo que su amigo le había pedido.

Con cirios y teas la gente de la comarca y otros venidos de lugares vecinos, iluminaron la Noche Buena, noche que con su estrella iluminó todos los tiempos. Llegó al lugar Francisco y se alegró al ver que todo estaba dispuesto. El pesebre, el heno, el buey y el asno.

La simplicidad, la pobreza y la humildad hacen de Greccio la nueva Belén. "La noche resplandece como el día, noche placentera para los hombres y para los animales." Ante el nuevo misterio, puesto ante ellos en la escena, la gente saborea nuevos gozos. Toda la creación parece resonar con los cantos de alegría. Los frailes pasan la noche entre canciones de alabanza; Francisco de pie frente al pesebre se siente traspasado de inefable y gozosa piedad. El sacerdote que celebra la Misa sobre el pesebre, goza a su vez de singular consolación.

Juan de Greccio, el amigo de Francisco "tiene una admirable visión". Ve a un niño, exánime, recostado en el pesebre que al acercarse Francisco y tocarlo despierta de su sopor. Interpretan que por su gracia y por medio de su siervo Francisco, el niño Jesús "resucitó" después de estar sepultado en el olvido en muchos corazones para dejar, por la celebración vivida, grabada su imagen en esos corazones ahora enamorados. Terminada la solemne vigilia regresan todos a sus casas colmados de alegría.

Por la fe de aquella gente conservaron por un tiempo el heno del pesebre y, como multiplicando la misericordia del Señor, lo aprovecharon para la curación de algunos animales, para ayudar en partos difíciles a algunas mujeres y para la curación de algunos males de otras personas.

En honor de san Francisco se construyó sobre el pesebre un altar y se dedicó una iglesia. Allí donde se alimentaron con pasto los animales, se alimentan ahora los hombres con el Cordero inmaculado, Jesucristo.

(cf. Vida Primera de Celano 84-87)

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Sean mutuamente acogedores

Qué buena la exhortación de la segunda lectura del Domingo pasado -2º de Adviento-. «Que el Dios de la constancia y el consuelo nos conceda tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús, para que con un solo corazón y una sola voz, glorifiquemos a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo». Cosa hermosa y también ardua es ésta.
"Tener los mismos sentimientos", hermosa tarea, desafío fascinante; ideal de convivencia que aunque amenazado por el egoismo, por la indiferencia, por la envidia está inspirado en el Amor que es más fuerte.
"... a ejemplo de Cristo", Él es el verdadero espacio de la comunión, se pone siempre en el más accesible de los lugares, por ser pequeña y humilde su Presencia; para acceder a esta Altura hermosa descubrimos que es ineludible la necesidad de dejarnos caer de la altura engañosa de nuestra soberbia y orgullo, que nos aleja y aisla en un pozo ciego.
Glorifiquen al Señor con sus vidas! es la invitación de la Liturgia. Que así sea siempre.

sábado, 8 de diciembre de 2007

En el gran Adviento, un adviento esperanzador

Con el corazón ya en la nueva comunidad de Villa Diamante en Lanús y esperando llegar, abro este espacio -en Bahía Blanca- como un lugar, entre otros, para el encuentro fraterno. Abierto a todos los temas que interesen a la vida compartida en Iglesia, desea este lugar estar al servicio de la Palabra y en ella de la comunión, buscando encontrar y ser encontrado por cada hermano en nuestra familia parroquial - de la que soy parte- y en él al Señor Dios, Trino y Uno, sumo Bien, Bien total. Confiado en la ternura y el cuidado de nuestra Madre, la Virgen María, Nuestra Señora de la Merced, invoco al Señor de la Vida. Ven, Señor Jesús!
Ven, Espíritu Santo! animanos en el Amor, en el amor del Padre que en verdad nos ama.