jueves, 5 de abril de 2012

3ª Estación: Jesús cae por primera vez.


V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa Cruz, redimiste al mundo.


Lectura del Evangelio según san Mateo 11, 28-30
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Jesús cae. Las heridas, el peso de la cruz, el camino abrupto y cuesta arriba. Y el gentío sofocante. Pero no es sólo esto lo que lo ha postrado así. Tal vez es el peso de la tragedia que se abre paso en su vida. Ya no se consigue ver a Dios en Jesús, hombre que se muestra tan frágil, que tropieza y cae.
Jesús, allí, en aquél camino, en medio de toda aquella gente que grita y alborota, después de haber caído en tierra, te vuelves a levantar e intentas seguir subiendo. En el fondo del corazón sabes que este sufrimiento tiene un sentido, Te das cuenta de haber cargado con el peso de tantas faltas, traiciones y culpas nuestras.
Jesús, tu caída nos hace sufrir porque comprendemos que somos nosotros la causa; o tal vez nuestra fragilidad, no sólo física, sino la de todo nuestro ser. Quisiéramos no caer más; pero después cualquier cosa, una dificultad, una tentación o un contratiempo, y nos dejamos ir, y caemos.
Habíamos prometido seguir a Jesús, respetar y cuidar a las personas que ha puesto a nuestro lado. Sí, en realidad las queremos, o al menos así nos parece. Si faltaran sufriríamos mucho. Pero, después cedemos en las situaciones concretas de cada día.
¡Cuántas caídas en nuestras familias! ¡Cuántas separaciones, cuántas traiciones! Y después, los divorcios, los abortos, los abandonos. Jesús, ayúdanos a entender qué es el amor, enséñanos a pedir perdón.

Padre nuestro...

2ª Estación: Jesús con la cruz a cuestas


V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa Cruz, redimiste al mundo.


Lectura del Evangelio según san Juan 19, 16-17
Entonces [Pilato] se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota).

Pilato entrega a Jesús en las manos de los jefes de los sacerdotes y de los guardias. Los soldados le ponen sobre la espalda un manto púrpura y en la cabeza una corona de ramas espinosas. Durante la noche se burlan de él, lo maltratan y lo flagelan. Después, en la mañana, lo cargan con un pesado madero, la cruz sobre la que son clavados los ladrones, para que todos vean cómo acaban los malhechores. Muchos de los suyos escapan.
Este suceso de hace 2000 años se repite en la historia de la Iglesia y de la humanidad. También hoy. Es el cuerpo de Cristo, es la Iglesia la que es golpeada y herida, de nuevo.
Jesús, viéndote así, sangrando, sólo, abandonado, escarnecido, nos preguntamos: «Pero aquella gente que tanto habías amado, iluminado y hecho del bien, aquellos hombres, aquellas mujeres, ¿acaso no somos también nosotros hoy? También nosotros nos hemos escondido por miedo a vernos implicados, olvidando que somos tus seguidores».
Pero lo más grave, Jesús, es que yo he contribuido a tu dolor. También nosotros, esposos, y nuestras familias. También nosotros hemos contribuido a cargarte con un peso inhumano. Cada vez que no nos hemos amado, cuando nos hemos echado las culpas unos a otros, cuando no nos hemos perdonado, cuando no hemos recomenzado a querernos.
Y nosotros, en cambio, seguimos prestando atención a nuestra soberbia, queremos tener siempre razón, humillamos a quien está a nuestro lado, incluso a quien ha unido su propia vida a la nuestra. Ya no recordamos, Jesús, que tú mismo nos dijiste: «Cuanto hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis». Así dijiste precisamente: «A mí».

Padre nuestro...

1ª Estación: Jesús es condenado a muerte


V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa Cruz, redimiste al mundo.

Lectura del Evangelio según san Juan 18, 38b-40
Y dicho esto, [Pilato] salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo: «Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?». Volvieron a gritar: «A ese no, a Barrabás». El tal Barrabás era un bandido.

Pilato no encuentra culpas suficientes para acusar a Jesús; cede a la presión de los acusadores y, así, el Nazareno es condenado a muerte.
Nos parece escucharte: «Sí, he sido condenado a muerte, tantas personas que parecían amarme y entenderme, han hecho caso de las mentiras y me han acusado. No han entendido lo que yo decía. Traicionado, me han llevado a juicio y condenado A muerte, crucificado, la muerte más infame».
Muchas de nuestras familias sufren por la traición del cónyuge, la persona más querida. ¿Dónde ha quedado la alegría de la cercanía, del vivir al unísono? ¿Qué ha sido del sentirse una sola cosa? ¿Qué pasó de aquel «para siempre» que se había declarado?
Mirarte, Jesús, el traicionado, y vivir contigo el momento en el que se derrumba el amor y la amistad que se había creado en nuestra pareja, sentir en el corazón las heridas de la confianza traicionada, de la confianza perdida, de la seguridad desvanecida.
Mirarte, Jesús, precisamente ahora que soy juzgado por quien no recuerda el vínculo que nos unía, en el don total de nosotros mismos. Solo tú, Jesús, me puedes entender, me puedes dar ánimo, puedes decirme palabras de verdad, incluso si me cuesta entenderlas. Puedes darme la fuerza que me ayude a no juzgar a mi vez, a no sucumbir, por amor de esas criaturas que me esperan en casa y para las cuales soy ahora el único apoyo.


Padre nuestro ...

Vía Crucis - Introducción


En sucesivas entradas, encontrarás las catorce estaciones del Via Crucis, con las meditaciones de Danilo y Ana María Zanzucchi del Movimiento de los Focolares, iniciadores del Movimiento "Familias Nuevas". Son las que harán en el Via Crucis del Coliseo este año.

INTRODUCCIÓN

Jesús dice: «Quien quiera seguirme que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga». Es una invitación que vale para todos, casados o solteros, jóvenes, adultos y ancianos, ricos y pobres, de una u otra nacionalidad. Vale también para cada familia, para cada uno de sus miembros o para la pequeña comunidad en su totalidad.
Antes de entrar en su Pasión final, Jesús, en el Huerto de los Olivos, abandonado por los apóstoles adormecidos, tuvo miedo de lo que le esperaba y, dirigiéndose al Padre, suplicó: «Si es posible, que pase de mí este cáliz». Pero añadiendo de inmediato: «No se haga mi voluntad sino la tuya».
En aquel momento dramático y solemne se percibe una profunda enseñanza para todos los que se han puesto a seguirle. Como todo cristiano, cada familia tiene también su via crucis: enfermedades, muertes, apuros económicos, pobreza, traiciones, comportamientos inmorales de uno u otro, discordias con los familiares, calamidades naturales.
Pero, en este camino de dolor, todo cristiano, toda familia puede fijar la mirada en Jesús, Hombre-Dios.
Revivamos juntos la última experiencia de Jesús en la tierra, acogida por las manos del Padre: una experiencia dolorosa y sublime, en la que Jesús ha condensado el ejemplo y la enseñanza más preciosa para vivir nuestra vida en plenitud, según el modelo de su vida.

ORACIÓN INICIAL

Jesús, en la hora en la que recordamos tu muerte, queremos fijar nuestra mirada de amor en los indecibles tormentos que has padecido.
Tormentos condensados en aquel grito misterioso lanzado en la cruz antes de expirar: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Jesús, pareces un Dios eclipsado en el horizonte: el Hijo sin Padre, el Padre privado del Hijo.
Aquel grito humano-divino tuyo, que desgarró el aire en el Gólgota, nos interroga y asombra todavía hoy, nos muestra que algo inaudito ha ocurrido.
Algo salvífico: de la muerte ha brotado la vida, de las tinieblas, la luz, de la extrema división, la unidad.
La sed de configurarnos contigo nos lleva a reconocerte abandonado, donde quiera que sea, de cualquier modo: en los dolores personales y en los colectivos, en las miserias de tu Iglesia y en las noches de la humanidad, para injertar tu vida siempre y en todo lugar, para propagar tu luz, establecer tu unidad.
Hoy, como entonces, sin tu abandono, no habría Pascua.

martes, 13 de diciembre de 2011

Ntra Sra de Guadalupe - Misa en San Pedro

La Misa Criolla en la Basílica de San Pedro

“Sostenido por el auxilio de la providencia divina, tengo la intención de emprender un viaje apostólico antes de la santa Pascua a México y Cuba, para proclamar allí la Palabra de Cristo y se afiance la convicción de que éste es un tiempo precioso para evangelizar con una fe recia, una esperanza viva y una caridad ardiente” dijo Benedicto XVI en su Homilía de ayer 12 de diciembre en la Misa celebrada en San Pedro, Fiesta de Ntra Sra de Guadalupe.

viernes, 14 de octubre de 2011

Santa Teresa de Jesús - 15 de octubre

¡Sólo Dios basta!
Letra (solistas):
Todo se pasa, Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza.

En Cristo mi confianza,
y de Él solo mi asimiento;
en sus cansancios mi aliento
y en su imitación mi holganza.

Aquí estriba mi firmeza,
aquí mi seguridad,
la prueba de mi verdad,
la muestra de mi firmeza.

Ya no durmáis, no durmáis,
pues que no hay paz en la tierra.

No haya ningún cobarde,
aventuremos la vida.
No hay que temer, no durmáis,
aventuremos la vida.

Teresa la Grande, Teresa de Ávila, nació en Ávila el año 1515 y murió en Alba de Tormes el año 1582.

Estrofa de la poesía de Teresa que inspira la letra de arriba:

Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene
nada le falta.
¡Sólo Dios basta!

jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs en la Universidad de Stanford - 2005

Nos ha dejado ayer un importante inventor de nuevas tecnologías de la comunicación en el campo de la cultura digital. A los 56 años y rodeado de su familia acabó sus días sereno. De su experiencia de vida cuenta tres síntesis en la Conferencia del 2005 en la Universidad de Stanford ante los graduados de ese año. Concentrado en pensar nuevas tecnologías y desarrollar productos novedosos la mayor parte de sus días se vió quizá limitado en la relación con las personas en sus empresas, igualmente lo escuchamos y aprovecho para recordar el Mensaje sobre las Comunicaciones Sociales de Benedicto XVI, que les comparto más abajo.


Steve Jobs

Ante los cambios de la era digital, Benedicto XVI, reflexiona en su Mensaje para la XLV Jornada Mundial de las Comunicaciones de este año 2011. Lo podés encontrar completo en http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/communications/index_sp.htm 

Aquí te comparto algunos párrafos.

Transformación cultural
Las nuevas tecnologías no modifican sólo el modo de comunicar, sino la comunicación en sí misma, por lo que se puede afirmar que nos encontramos ante una vasta transformación cultural. Junto a ese modo de difundir información y conocimientos, nace un nuevo modo de aprender y de pensar, así como nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión.
Al servicio integral de la persona
Como todo fruto del ingenio humano, las nuevas tecnologías de comunicación deben ponerse al servicio del bien integral de la persona y de la humanidad entera. Si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano.
Revaloración del acto de comunicar
Transmitir información en el mundo digital significa cada vez más introducirla en una red social, en la que el conocimiento se comparte en el ámbito de intercambios personales. Se relativiza la distinción entre el productor y el consumidor de información, y la comunicación ya no se reduce a un intercambio de datos, sino que se desea compartir. Esta dinámica ha contribuido a una renovada valoración del acto de comunicar, considerado sobre todo como diálogo, intercambio, solidaridad y creación de relaciones positivas. Por otro lado, todo ello tropieza con algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia.
Posibles riesgos
Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Ésta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos. ¿Quién es mi "prójimo" en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo "diferente" al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida.


Autenticidad
También en la era digital, cada uno siente la necesidad de ser una persona auténtica y reflexiva. Además, las redes sociales muestran que uno está siempre implicado en aquello que comunica. Cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales. Por eso, puede decirse que existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro. Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. Asimismo, tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia. En los nuevos contextos y con las nuevas formas de expresión, el cristiano está llamado de nuevo a responder a quien le pida razón de su esperanza (cf. 1 P 3,15).

lunes, 3 de octubre de 2011

san Francisco de Asís - 4 de octubre Solemnidad

San Francisco de Asís
La alegría del Señor y su paz profunda los llene en la Solemnidad del hermano Francisco con la bendición de Dios sumo Bien, Bien total. Les comparto el Saludo a las Virtudes de nuestro Seráfico padre. Saludamos gozosos a Pedro y Rita que mañana 4 de octubre celebran las Bodas de Plata matrimoniales. El agradecimiento al Señor por tanto Amor y por tanta Vida nos confirme a todos en la fidelidad a su llamado a vivir unidos en Él.

SALUDO A LAS VIRTUDES
¡Salve, reina sabiduría, el Señor te salve con tu hermana la santa pura sencillez!
¡Señora santa pobreza, el Señor te salve con tu hermana la santa humildad!
¡Señora santa caridad, el Señor te salve con tu hermana la santa obediencia!
¡Santísimas virtudes, a todas os salve el Señor, de quien venís y procedéis!

Nadie hay absolutamente en el mundo entero que pueda poseer a una de vosotras si antes no muere.
Quien posee una y no ofende a las otras, las posee todas.
Y quien ofende a una, ninguna posee y a todas ofende.
Y cada una confunde los vicios y pecados.

La santa sabiduría confunde a Satanás y todas sus astucias.
La pura santa simplicidad confunde toda la sabiduría de este mundo y la sabiduría del cuerpo.
La santa pobreza confunde la codicia, y la avaricia y las preocupaciones de este siglo.
La santa humildad confunde la soberbia y a todos los mundanos, y todo lo mundano.
La santa caridad confunde todas las tentaciones diabólicas y carnales y todos los temores carnales.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Santa Clara de Asís - 800 años

Santa Clara de Asís

A todos les deseo -especialmente a Lucía y María Teresa- un día lleno de la gracia del Señor Dios, pleno de su paz y su alegría. A las Hermanas Clarisas de Villarrica en el Guayrá –Paraguay- un saludo muy fraterno en este año del octavo Centenario de la Consagración de Madre Clara. Compartamos, hoy desde las Primeras Vísperas y mañana 11 de agosto con el corazón en fiesta, párrafos del Testamento y más abajo la Bendición de santa Clara para orar,  meditar y dejarse bendecir por intercesión de Clara de Asís.
Los títulos son puestos por el blog.

Testamento de santa Clara -párrafos

En el nombre del Señor. Amén.

La vocación de las Clarisas
Del Padre de las misericordias, del que lo otorga todo abundantemente, recibimos y estamos recibiendo a diario beneficios por los cuales estamos más obligadas a rendir gracias al mismo glorioso Padre. Entre ellos se encuentra el de nuestra vocación; cuanto más perfecta y mayor es ésta, tanto es más lo que a El le debemos. Por eso dice el Apóstol: Conoce tu vocación. El Hijo de Dios se ha hecho para nosotras camino, y nuestro bienaventurado padre Francisco, verdadero enamorado e imitador suyo, nos lo ha mostrado y enseñado de palabra y con el ejemplo.

Francisco de Asís en el origen
Es, pues, deber nuestro, hermanas queridas, tomar en consideración los inmensos beneficios que Dios nos ha concedido; y, entre todos, los que por medio de su servidor, nuestro amado padre el bienaventurado Francisco, se ha dignado realizar en nosotras, no sólo después de nuestra conversión, sino incluso cuando vivíamos en las miserables vanidades del siglo. Cuando el Santo no tenía aun hermanos ni compañeros, casi inmediatamente después de su conversión, mientras edificaba la iglesia de San Damián, en la que había experimentado plenamente el consuelo divino y se había sentido impulsado al abandono total del siglo, inundado de gran gozo e iluminado por el Espíritu Santo profetizó acerca de nosotras lo que el Señor cumplió más tarde. Encaramándose sobre el muro de dicha iglesia, en lengua francesa y en alta voz decía a algunos pobres que vivían en las proximidades: "Vengan y ayúdenme en la obra del monasterio de San Damián, pues con el tiempo morarán en él unas señoras, con cuya famosa y santa vida religiosa será glorificado nuestro Padre celestial en toda su santa iglesia.

Multiplicar el talento recibido
En esto podemos ver la copiosísima bendición otorgada por Dios a nosotras: por su abundante misericordia y caridad tuvo a bien decir estas cosas por medio de su Santo sobre nuestra vocación y elección. Y nuestro beatísimo padre Francisco las profetizó no sólo de nosotras, sino también de aquellas otras que habrían de abrazar la santa vocación, a la que nos llamó el Señor. ¡Con cuánta solicitud y con cuánto empeño del alma y del cuerpo no debemos cumplir los mandamientos de Dios y de nuestro Padre, para ofrecerle, con la ayuda del Señor, multiplicado el talento recibido!. Pues el mismo Señor nos puso a nosotras como modelo para ejemplo y espejo no sólo ante los demás, sino también ante nuestras hermanas, las que fueron llamadas por el Señor a nuestra vocación, con el fin de que ellas a su vez sean espejo y ejemplo para los que viven en el mundo.

Imitar el camino
Amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a todas mis hermanas, presentes y futuras, que se esfuercen siempre en imitar el camino de la santa sencillez, humildad y pobreza, como también el decoro de su santa vida religiosa, según fuimos instruidas por nuestro bienaventurado padre Francisco desde el inicio de nuestra conversión a Cristo. Mediante todo esto, no por mérito nuestro sino por sólo su misericordia y gracia de su benignidad, el Padre de las misericordias difundió la fragancia de la buena fama tanto para las que están lejos como para las que están cerca. Y amándose mutuamente con la caridad de Cristo, muestren exteriormente por las obras el amor que interiormente las alienta, a fin de que, estimuladas las hermanas con este ejemplo, crezcan siempre en el amor de Dios y en la caridad recíproca.

Bendición de santa Clara

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Señor las bendiga

El Señor las bendiga y las guarde; les muestre su faz y tenga misericordia de ustedes; les vuelva su rostro y les dé su paz, hermanas e hijas mías, a ustedes, y a todas las que han de venir y permanecer en su comunidad y a todas las demás, tanto presentes como futuras, que han de perseverar hasta el fin en todos los otros monasterios de las Damas Pobres.


Ruego a nuestro Señor Jesucristo
Yo Clara , servidora de Cristo y pequeña planta de nuestro padre San Francisco, hermana y madre suya y de las demás hermanas pobres, aunque indigna, ruego a nuestro Señor Jesucristo que, por su misericordia y por la intercesión de su santísima Madre santa María, del bienaventurado san Miguel Arcángel y de todos los santos Ángeles, de nuestro bienaventurado padre san Francisco y de todos los Santos y Santas de Dios, el mismo Padre celestial les dé y confirme esta su santísima bendición en el cielo y en la tierra; en la tierra, multiplicándolas en gracia y en virtudes entre sus siervos y siervas en su iglesia militante; en el cielo, ensalzándolas y glorificándolas entre sus Santos y Santas en su Iglesia triunfante.


Las bendigo
Las bendigo en mi vida y después de mi muerte, en cuanto puedo y más aún de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos y a sus hijas y los bendecirá en el cielo y en la tierra, y con las que el padre y la madre espirituales bendijeron y bendecirán a sus hijos e hijas espirituales. Amén.


El Señor y ustedes
Sean siempre amantes de sus almas y de todas sus hermanas, para que observen siempre solícitamente lo que al Señor prometieron.
El Señor esté siempre con ustedes y ojalá ustedes estén siempre con El.

sábado, 11 de junio de 2011

Reciban al Espíritu Santo (Jn 20, 22)

...vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, ...
(Hechos 2, 3)

Les comparto la Secuencia de la Misa de este Domingo de Pentecostés. Reciban a Dios Espíritu Santo participando gozosa y activamente en la Eucaristía, celebrando la misericordia del Señor en el sacramento de la Reconciliación y Penitencia, bebiendo en las fuentes frescas y fecundas de la Sagrada Escritura por medio de la lectura orante asidua, compartiendo los días en el amor fraterno sincero y solidario en nuestras buenas obras, en el testimonio y anuncio del Evangelio, confiando en todo en la mediación llena de ternura y cuidado providente de nuestra Madre, María, esposa del Espíritu Santo ... llénense siempre del Amor de Dios.

SECUENCIA

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,
ven a darnos tus dones,
ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad,
dulce huésped del alma
suave alivio de los hombres.

Tú eres descanso en el trabajo,
templanza en las pasiones,
alegría en nuestro llanto.

Penetra con tu santa luz
en lo más íntimo
del corazón de tus fieles.

Sin tu ayuda divina
no hay nada en el hombre,
nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas,
riega nuestra aridez,
sana nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza,
elimina con tu calor nuestra frialdad,
corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles,
que confían en ti,
tus siete dones sagrados.

Premia nuestra virtud,
salva nuestras almas,
danos la eterna alegría.